¿Qué tipos de plantas son las más adecuadas para utilizar ollas?
Las ollas son especialmente adecuadas para plantas que necesitan humedad regular y riego abundante. Entre las más adecuadas se encuentran hortalizas como tomates, pimientos, berenjenas, calabacines y pepinos. Estas plantas, que requieren mucha agua, se benefician de un aporte constante y localizado a nivel radicular.
Las hierbas como la albahaca, la menta, el cebollino y el perejil también se benefician de la humedad estable que proporcionan las ollas, al igual que las flores en macizos, jardineras o macetas y las plantas ornamentales de los balcones.
Los árboles frutales y arbustos jóvenes también pueden regarse eficazmente con este sistema, especialmente durante sus primeros años de plantación, ya que las ollas promueven un enraizamiento profundo y saludable.
Muchas plantas de interior que prefieren un suelo ligeramente húmedo, como la monstera, el filodendro o la calathea, prosperan en una maceta que proporcione un suministro constante de agua sin excesos.
Por otro lado, los cactus, suculentas, tubérculos (zanahorias, cebollas, nabos, patatas) y plantas epífitas no son aptas para el uso de ollas, ya que prefieren el suelo seco entre riegos o no tienen raíces terrestres para aprovechar la humedad difusa.