¿Cómo pueden las ollas mejorar la salud de las plantas?
Las ollas son macetas de terracota porosas que se entierran cerca de las plantas y se llenan de agua. Difunden lentamente la humedad directamente a las raíces, permitiendo que la planta absorba exactamente lo que necesita. Este método de riego evita el exceso de agua, que puede provocar la pudrición de las raíces, a la vez que previene deficiencias y estrés hídrico.
El uso de ollas promueve el desarrollo de un sistema radicular profundo y robusto, ya que las raíces se extienden alrededor de la fuente de agua para acceder a ella. Esto hace que las plantas sean más resistentes a la sequía y se arraiguen mejor en el suelo.
Al mantener una humedad constante, las ollas reducen el estrés hídrico y promueven un crecimiento constante y vigoroso. Gracias a la difusión del agua subterránea, el follaje permanece seco, lo que limita el desarrollo de enfermedades y hongos relacionados con la humedad en las partes superficiales.
Las ollas también ahorran agua, ya que casi no hay pérdidas por evaporación ni escorrentía. El suelo se mantiene aireado, menos compactado, y se limita el crecimiento de malezas porque la superficie permanece más seca.
Finalmente, las ollas ofrecen una gran autonomía de riego y facilitan el mantenimiento del jardín o de las plantas en maceta, garantizando una hidratación regular incluso en ausencia. Gracias a estas ventajas, las plantas se mantienen vigorosas, resistentes y en perfecto estado de salud.